
Antes de interponer una acción judicial, nuestro despacho siempre intenta y agota la opción del cobro extrajudicial o amistoso con el deudor. Para ello, ponemos a disposición del deudor toda una serie de herramientas financieras que le puedan permitir afrontar el pago de la deuda de manera amistosa.
En muchos casos, el deudor que deja de pagar una factura, un crédito, etc. lo hace no por su voluntad, sino empujado por una situación insostenible de insolvencia. Nuestra empresa, si éste es el caso, cuenta con mecanismos para ofrecer soluciones al deudor, de manera que pueda hacer frente a la deuda, evitando el prrocedimiento judicial.

Cada asunto se estudia de manera exhaustiva, informando al cliente en todos los casos de las posibilidades reales de éxito, de nuestras gestiones y del resultado obtenido en la tramitación extrajudicial.
Cuando resulta imposible el cobro extrajudicial o amistoso, y siempre con la autorización del cliente, iniciamos la actuación Judicial más adecuada, ya en la vía civil o penal, siendo previamente estudiado por nuestro gabinete jurídico, hasta conseguir, en su caso, el cobro de la deuda, de los intereses de la misma y de las costas judiciales.
El cliente está permanentemente informado del estado de la tramitación en que se encuentra el expediente judicial del asunto, siéndole comunicada cada novedad que haya en el mismo. Nuestro éxito radica en el trabajo serio y minucioso, así como en una fluida comunicación y colaboración con nuestro cliente, para obtener juntos el mejor resultado.
De forma previa a interponer la acción judicial, si el cliente nos lo solicita y acepta su coste, encargamos a nuestros colaboradores un informe de solvencia del deudor, averiguando si posee bienes inmuebles, vehículos, etc.
